¿Por qué no te callas?, que se emite de lunes a viernes a las 13.30, logró en sus primeros envíos mediciones de 6 a 8 puntos, bastante por debajo de los números que dejó El Debate. Pero lo cierto es que está encontrando su ritmo esperando correr la misma suerte de aquel subproducto de Gran Hermano, que terminó en un éxito. A decir de sus mentores, el tiempo irá mejorando la propuesta, con el consecuente aumento de audiencia.
El envío mantiene el eficaz equipo de panelistas que logró buenas mediciones en los debates de Gran Hermano, sumando algunos refuerzos. "Yo pienso que la gente `compró' al equipo. Es un horario en donde nos logramos acomodar. Pensá que a principios de años éramos un flash de 15 minutos entre el noticiero y la novela de Soledad Silveyra, y terminamos haciendo un programa de tres horas. Terminamos siendo uno de los 5 programas más vistos del día y no estábamos en el prime time".
Así, al panel compuesto por Augusto Tartúfoli, Jorge Dorio, Lola Cordero y Marisa Brel, se le agregan Pachu Peña y David Rottemberg. "Con Pachu hicimos Gran Hermano Famosos y es un tipo muy divertido que está siempre tirando para arriba. A David lo conocía desde que hacía la dupla Rubio & Rottemberg, pero no habíamos tenido la chance de trabajar juntos. Sé que es un tipo con una cabeza importante, que no para nunca de tirar ideas", sostiene Peluffo y agrega que "no siguen Marianela y Eleonora porque ellas estaban para analizar el fenómeno de Gran Hermano como ex jugadoras. Y ahora no tiene que haber ingredientes de aquel programa ya que éste tiene su mecánica propia".
Y hablando de mecánica, se trata de un ciclo del que participan dos duplas de marido/mujer, novios, cuñados, abuelo/nieto, vecinos, padre/hijo, suegra/yerno, etc. y cuyas historias, anécdotas, curiosidades servirán de disparadores para debatir con el panel. El juego se desarrolla en cuatro rondas en las que las duplas elegidas tienen que responder sobre información referida al vínculo que los une, fechas y momentos significativos para ellos, fotos y videos representativos, además de preguntas cruzadas entre las duplas, etc.
En la etapa siguiente del juego un integrante de cada dupla se somete al voicegraph: La mayor verdad y tendrá que responder diez preguntas controlado por el medidor de estrés en la voz. Como final el Juego de la Cabina permite a uno de los integrantes de la dupla mantener, aumentar o disminuir el monto acumulado hasta ese momento, además de ganar importantes premios.
¿Por qué no te callas? propone también que la gente desde su casa participe del Juego de la Cabina, a través de una línea 0-600.
"HAGO FACIL LO DIFICIL"
Respecto del particular nombre del programa, Mariano explicó que buscábamos un nombre, no lo encontrábamos, no queríamos usar la palabra `debate'... Y justo surgió esta frase del rey de España y la tiramos entre todos y entendimos que calzaba justo. El nombre pegó, a tal punto que el martes salió una nota en el diario El Mundo de España hablando de este programa con este nombre tan particular".
Puesto a definir cuál cree que es su mayor talento cuando oficia de conductor de un programa, Mariano Peluffo piensa un poco y dispara: "Hago fácil lo difícil. Trato de sacar adelante asuntos complicados hablándole a la gente como si la tuviera sentada enfrente de una mesa de café. La gente lo nota y después me lo refleja en la calle. Me hace sentir esa cercanía, la pertenencia de ellos para conmigo".
Sucede que esa cercanía no es ficticia sino real, y que el muchacho no se monta en el falso olimpo del glamour farandulero sino que es lo que vende: uno más entre la gente. Justamente un compañero de programa, Augusto Tartúfoli, editor de un conocido semanario de espectáculo, dio en la tecla con un titular en una nota sobre Peluffo. "El puso una frase mía que decía algo así como que antes no llegaba a pagar mi tarjeta de crédito a fin de mes. Yo le dije cómo iba a titular con eso en lugar de poner algo de Gran Hermano y él me dijo `vos no te das una idea pero la gente compró eso de tu persona. A Susana Giménez la gente la compra bajando de un Mercedes Benz. Y a vos no te perdonarían que te compres uno".
UN OFICIO QUE NO SE ESTUDIA
Puesto a recorrer el largo camino profesional que este joven conductor supo concentrar en pocos años de vida, Mariano Peluffo reseña: "Empecé como productor y llegué a consolidarme como conductor, ha sido maravilloso, porque eso es algo que no se estudia, se aprende ejerciéndolo".
"Ser conductor es encontrar la forma de contar las cosas de una manera que a la gente le guste. Arranqué en el 94 como productor creativo de Cablín. Luego hice un programa de deportes llamado Corazón y Pases Cortos, por Cablesport. De ahí pasé a conducir en Canal 13 La Hora Warner, un programa infantil diario. Luego hice un programa en Canal Volver llamado Fibra Optica, con producción de Miguel Rodríguez Arias. Hice después con Maby Wells la conducción de los Martín Fierro de cable. En el 2000 hice Verdadero o Falso, en Canal 13, un ciclo de entretenimientos. Luego hice como productor general El Millonario, en Canal 10 de Uruguay. Volví y tuve un fugaz paso por América haciendo un programa infantil llamado Animérica, que duró 3 días. De allí pasé a la puerta de Gran Hermano, con Solita".
La historia reciente es conocida: "En Telefé querían alguien con experiencia en los medios pero no con sobreexposición. Luego hice 1,2,3 que fue un programa de verano y también Zoobichos con María Eugenia Molinari, por tres temporadas. Hice la plancha 1 año y volví con la segunda edición de Gran Hermano. Lo que pocos saben es que produje Historias de Inmigrantes, por Canal 7, que fue nominado al Martín Fierro y también el programa Mujeres por mujeres, un ciclo de biografías de las grandes mujeres de la Argentina".
Después de escucharte repasar tu currículum... ¿te quedás con el Peluffo productor o el conductor?
"Han podido convivir los dos Peluffo. Me saco el casco de productor cuando estoy conduciendo. Sobre todo en Telefé, donde está todo y no me tengo que preocupar por si llegó el invitado en el remís".
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